Las personas argumentan por medio del lenguaje, que es un aspecto / característica natural del hombre.
La ciencia que estudia el lenguaje se llama lingüística y su relación crucial con la lógica es que, aun cuando ambas pueden ser formales y enfocarse solo en la forma y estructura, si la gramática (como parte e la lingüística) no presta atención al contenido, el razonamiento corre el riesgo de convertirse en un sinsentido.
Tomen por ejemplo las frases "mañana serán jueves" o "pedro son y Juan buenos", violamos reglas sintácticas, pero si decimos "hoy llueve, por lo tanto, no son las dos", violamos las reglas del razonamiento.
Cada vez que conseguimos argumentar de manera correcta, se abren las puertas del dialogo, con el que podemos, si lo buscamos, influir positivamente en los demás.
Mapa mental acerca de la argumentación como acto de habla complejo aquí.
Parte fundamental de la forma en que exponemos nuestros argumentos es detenernos a analizar las características específicas de los receptores a quienes dirigimos la palabra.
El retórico belga Chaïm Perelman privilegia al auditorio en su teoría, cuyo objetivo es el estudio de las técnicas discursivas que permiten la adhesión de los destinatarios al discurso o punto de vista o, en todo caso, el estudio de técnicas que aumenta esa aceptación.
En este sentido, la teoría de Perelman se enfoca en la adhesión y la adaptación entre el orador y el auditorio, quienes influyen el uno sobre el otro. Por lo anterior, es importante la distinción que hace entre dos tipos básicos de auditorios:
1. Particulares.El real, que puede ser un jurado, una cámara, en fin, el público en general.
2. Universales.Es decir, todo ser de razón.
Con base en lo anterior, Perelman también distingue entre persuadir, que vale para un auditorio particular, y convencer, opción para el auditorio universal. Esto es así porque como parte de un auditorio particular, seremos capaces de disentir y de dar oportunidades para o no de que se nos persuada de una idea o creencia. Sin embargo, considerando como parte del auditorio universal, no podremos rehusarnos a aceptar la validez de un argumento convincente si es que alude a la realidad comprobable, como sucede con los preceptos científicos, por ejemplo.
No existe una forma única de tipificar los auditorios, pero es importante reflexionar sobre sus características, tanto si eres tú quien argumenta como si formas parte del auditorio. En el primer caso, conocer a tu auditorio te permitirá elegir y elaborar mejores argumentos, más adecuados para tus interlocutores.
En el segundo caso, supongamos que estás leyendo un texto argumentativo en el periódico, por ejemplo, una columna de opinión, pero el autor no te convence y dudas de sus argumentos. Si en una situación así haces un análisis del tipo de público para el que está pensado el texto, podrías descubrir muchas cosas: probablemente tú no encajes en esa audiencia; o el escrito está dirigido a personas que tienen menos conocimiento que tú sobre el tema, por lo que te resulta aburrido; o al contrario, está dirigido a lectores expertos, por lo que no estás comprendiendo bien el hilo argumentativo, etcétera.
Una forma recurrente de estudiar a un auditorio es por medio de datos como su edad, sexo, situación económica, estado civil, domicilio, intereses, religión. También puede ser útil saber el nivel de conocimiento que tiene sobre el tema en torno al cual se argumentará, así como si su postura es favorable, neutral o adversa respecto de la postura de quien argumenta.
Expresamos las argumentaciones mediante el lenguaje, y éste tiene cuatro funciones y están ligadas a las intenciones que tenemos al expresarnos:
1. Informativo.Describe el mundo mediante enunciados afirmativos o negativos, los cuales pueden ser verdaderos o falsos. Es así que esta función se emplea para generar conocimiento. Los textos o artículos científicos son una muestra de esto.
2. Expresiva.Se genera cuando expresamos emociones y sentimientos; por lo tanto, los conocimientos no forman parte del interés de esta función. La poesía es un ejemplo representante de la OLP.
3. Directiva.Se emplea cuando el interés consiste en que quien escucha realiza o evita ciertas acciones. Las órdenes de un jefe a sus empleados son un ejemplo.
4. Argumentativa.Se utiliza cuando la intención es persuadir, convencer o demostrar.
Alguna idea o proposición, como, en las columnas de opinión de los periódicos. El lenguaje empleado con esta función es con el que más trabajaremos en esta asignación tura, pues en él radican argumentos que podemos estudiar lógicamente.
Como puedes ver, una de las funciones del lenguaje es la de argumentar. A su vez, podemos derivar otras intenciones más específicas de la argumentación; por ejemplo, para persuadir y convencer.
Hay que decir que estas funciones no se encuentran en estado puro, por lo que, en un enunciado o en un texto pueden distinguirse varias funciones, aunque la intención de quien habla o escribe sea alguna en particular o aunque una de las funciones destaque sobre las otras. Por ejemplo, cuando en el hogar los padres expresan “debes dormir lo suficiente para mantenerte sano y en óptimas condiciones para realizar tus actividades”, la función primordial es directiva; Sin embargo, el matiz empleado también puede expresar un sentimiento o emoción.
A partir de lo anterior, los mensajes que comunicamos pueden causar aprendizaje, sensibilidad, emoción, atención, convencimiento, apoyo, dolor, enfado, en fin, reacciones a diversos en nuestros interlocutores. En momentos álgidos podemos expresar ideas, juicios o pensamientos que pueden resultar ofensivos, agresivos o no adecuados para otras personas y que requieren de pausas efectivas para calmarnos y cambiar de postura.
A veces cuando argumentamos, la persona a la que le argumentamos nos podría pedir demostrar que lo que le estamos argumentando es verdadero. En este caso, es cuando debemos aclarar, dar fundamentos, y avanzar con nuestro punto principal, pero aun así seguiremos en el dominio de la argumentación.
Una demostración es un recurso lógico matemático que nos permite detallar la veracidad de nuestros argumentos, principalmente de los teoremas o teorías que proponemos o proponen los demás.
Se trata de un argumento deductivo válido con el que se comprueba en lenguaje formal, ya sea con lógica simbólica o algebraica, que una afirmación, principio, axioma o teorema (teoría) es verdad en todos los casos.
Esta demostración, sirve también para demostrar otra premisa de nuestra afirmación, principio, axioma o teorema, utilizando las leyes de la inferencia.
Una demostración pretende que el interlocutor (al que se esta demostrando) acepte el hecho que se está demostrando. Para lograr esto, es importante que se involucren principios lógicos, matemáticos y científicos sean compartidos por las personas involucradas en la argumentación.
Diferencias fundamentales entre demostración y argumentación.
Argumentación:
Se dirige a un auditorio.
Se expresa en lenguaje natural (un idioma específico, habla cotidiana).
Las premisas son probables en relación con un sistema de valores concretos.
La progresión de la argumentación (el orden en la exposición de los argumentos) depende del emisor.
Las conclusiones no todas las veces son axiomas, por lo que son discutibles.
Demostración:
Tiene valor en sí misma: no necesita de la aprobación de alguien.
Se expresa habitualmente en lenguaje forma, es decir, lógico-simbólico.
Las premisas son verdaderas o falsas
La progresión depende de mecanismos internos, es decir, de lo que los principios, teoremas o axiomas, entre otros, exigen lógicamente para ser expuestos.
Aunque uno de los adjetivos principales de la argumentación sea observar la adhesión del otro a nuestro punto de vista y con esa meta en mente nos valgamos de todos los recursos que la lógica se pone a nuestro alcance, siempre debemos tener en cuenta el contexto en el que estamos argumentando y el destinatario a la hora de selección de nuestros argumentos.
¿Por qué? tal como lo vio el filosofo ingles Stephen Toulmin cuando argumentamos no lo hacen solo con argumentos que tienen la forma estricta en la vida cotidiana, por ejemplo podemos aportar un refrán como apoyo a un punto que queremos establecer y eso no hará que nuestro punto pierda valor.
En pasajes de una nota periodística o concurso, discusión o discurso político, por ejemplo, podemos encontrar que la conclusión es enunciada a la mitad o al inicio de la argumentación en Facebook, los debates suelen comenzar justo con una especie de conclusión, es decir, con una afirmación que haga cierta demostración por una parte de quienes postean un nuevo estado.
NUEVO ESTADO SOBRE TODO SI ES POLEMICA O POR LO MENOS LO SUFICIENTE INTERESANTE COMO PARA SE EXPLOTADA, POR EJEMPLO ELLO SON IDEA DE COMO ES MEJOR SER VEGETARIANO QUE SER CARNÍVORO EL CLUB AMÉRICA NO TIENE NIVEL TACTICO DE LOS TIGRES LA TAUROMAQUIA DEBERÍA PROHIBIRSE, ETC.
En suma en varias prácticas argumentativas cotidianas en el orden en que son enunciadas las premisas y la conclusión a veces no es importante desde el punto de vista lógico por extraño que parezca así como tampoco lo es que establezcamos nuestros argumentos con una forma estricta.
LA IMPORTANCIA DE CONTEXTUALIZAR A LA GENTE (CON TODO Y EJEMPLO):
Permite comprender mejor los hechos y situaciones.
Facilita la toma de decisiones acertadas.
Posibilita una visión más amplia y completa de los hechos.
Ayuda a entender los cambios y evoluciones en un contexto determinado.
LO IMPORTANTE AL FINAL SERÁ LA FUNDAMENTACIÓN QUE PODEMOS OFRECER NUESTRAS IDEAS, PERO SIEMPRE ATENDIENDO AL CONTEXTO, PUES EN FUNCIÓN DE ÉL OFRECEMOS C IERTO TIPO DE PRUEBAS, USAMOS CIERTAS PALABRAS (REGISTRO LINGÜÍSTICO), LAS ORDENAMOS DE MANERA DISTINTA DEPENDIENDO DE CON QUIEN HABLAMOS O LE DIMOS MAYOR PESO A LO RACIODENAL OA LO EMOCIONAL SEGÚN LA SITUACIÓN.
AUNQUE NADA TE LO IMPIDA NO APRECIARÍA ENTRAR EN UN DEBATE SOBRE LA IMPORTANCIA DE LA FORMA SILOGISTICAS CON ALGUEN QUE ACABA DE PERDER A UN SER QUERIDO Y SIN EMBAGO QUIZÁS SI TENDRÍA QUE DIALOGAR CON ESA PERSONA Y ETABLECER CIERTOS PUNTOS SOBRE POR QUÉ ES IMPORTANTE QUE DUERMA UN POCO ANTES DE SEGUIR VOLANDO.
COMO PUEDE VER, NO HAY RELACIÓN ESTRICTA ENTRE LOS TÉRMINOS Y APESAR DE ESO PODEMOS DEBATIR SOBRE LA EXACTITUD O SENSIBILIDAD DE LA AFIRMACIÓN, ESTA ES UNA DE ESAS CUESTIONES COTIDIANAS NO PODRÍAN RESOLVER USANDO SIMPLEMENTE A RELACIONES LÓGICAS...
En el apasionante mundo de la argumentación, no basta con tener un sólido razonamiento; También es crucial saber cómo persuadir a tu audiencia de manera efectiva. Desde el uso de la evidencia y la lógica hasta la implementación de técnicas retóricas, aquí te presentamos algunas estrategias persuasivas que pueden llevar tus argumentos al siguiente nivel.
Evidencia y Lógica: La Base de Todo Argumento Persuasivo:
Una argumentación sólida comienza con una base de evidencia y lógica. ¿Cómo puedes persuadir a tu audiencia de que tu punto de vista es válido? Presenta datos verificables, estadísticas confiables y hechos concretos que respalden tu reclamo. Al emplear la lógica para conectar la evidencia con tu argumento principal, construye una base sólida que puede resistir el escrutinio de cualquier audiencia.
Apelación Emocional: Conectando con el Corazón de tu Audiencia :
La emoción puede ser una poderosa aliada en la persuasión. ¿Por qué no aprovecharla? Conectar con las emociones de tu audiencia puede generar empatía y simpatía hacia tu causa. ¿Quieres movilizar a tu audiencia hacia la acción? Cuéntales una historia emotiva, muestra imágenes conmovedoras o apela a sus valores más profundos. Recuerde, una conexión emocional puede ser el factor decisivo en la aceptación de su argumento.
Técnicas Retóricas: El Arte de Persuadir con Estilo:
Las técnicas retóricas son las herramientas del oficio de la persuasión. Desde la repetición hasta la metáfora, estas técnicas pueden añadir un toque persuasivo a tus argumentos. ¿Quieres que tu mensaje resuene en la mente de tu audiencia? Prueba con la repetición de tu punto principal o utiliza metáforas para hacer conceptos abstractos más tangibles. Recuerda, una pizca de estilo puede hacer que tus argumentos destaquen entre la multitud.
Credibilidad y Autoridad: La Importancia de la Confianza:
La credibilidad y la autoridad son componentes clave en cualquier argumentación persuasiva. ¿Por qué debería tu audiencia confiar en ti? Demuestra tu experiencia y conocimiento en el tema, cita fuentes confiables y mantén una postura ética y transparente en todo momento. Recuerda, la confianza es la moneda de cambio en el mundo de la persuasión.
Aprende cómo construir tu credibilidad como comunicador persuasivo
En resumen, al combinar la evidencia y la lógica con la apelación emocional y las técnicas retóricas, puedes fortalecer tus argumentos y persuadir a tu audiencia de manera efectiva. Recuerda siempre mantener la ética y la integridad en tus comunicaciones, y estarás en camino hacia el éxito como un comunicador persuasivo.
¡Descubre más consejos sobre argumentación y persuasión en nuestro próximo artículo!